Procrastinar, un mal hábito cotidiano

Procrastinar, un mal hábito cotidiano

Cuando nos referimos al término procrastinar claramente lo relacionamos con dejar  para otro día las actividades que tenemos pendientes, no tomamos en cuenta que tenemos un plazo determinado para entregarlas. Comúnmente se nos hace fácil decir “mañana lo hago”  y así pasan los días y se nos olvida la responsabilidad que se nos encomendó.

La tendencia a procrastinar es lo más común en casi todas las personas, hemos tomado como hábito dejar la mayoría de veces las actividades que tenemos planificadas realizarlas en un tiempo determinado y no las llegamos a cumplir, ya sea porque “Se nos pasó el tiempo muy rápido” es lo que siempre ponemos por excusa, pero la realidad es que frecuentemente no sabemos administrar bien nuestro valioso tiempo. La tendencia a procrastinar se da a lo largo de  toda las etapas de la vida de una persona.

Es un poco complicado pero no imposible reivindicar esta mala actitud que lo único que trae como consecuencia es realizar trabajos a la ligera pero lo más preocupante es que desperdiciamos el tiempo en cosas vanas. Es por ello, que muchas veces con el apuro porque el tiempo nos gana presentamos en lo académico, tareas mediocres, puesto que pretendemos completar todo el trabajo con tan solo pocas horas antes de presentarlas, esto conlleva a que después de presentarlas bajo presión terminamos frustrándonos porque no logramos alcanzar las metas que teníamos planteadas.

Procrastinar, un mal hábito cotidiano

La procrastinación forma parte de una costumbre de la vida cotidiana, un claro ejemplo es en el caso de las personas que desean bajar de peso para verse mejor así como  para mejorar su salud, con estas personas, lo más usual es la práctica de este hábito, ya que normalmente manifiestan lo siguiente: “ Mañana comienzo con mi dieta estricta, este es el último día que comeré esta comida que no me permite bajar de peso”, así nos engañamos sabiendo que difícilmente y lo más probable es que ese mañana nunca llegue.

Por toda esa conducta se hicieron unos estudios científicos acerca de la procrastinación, donde científicos de la Universidad de Constanza que está ubicada en el país de Alemania, manifestaron que a las personas adoptan este comportamiento porque consideran que el día de mañana será el más conveniente para llevar a cabo lo planeado.

¿Qué hacer frente a esta conducta inadecuada?

Lo más recomendable es organizar desde un inicio el tiempo que tengas disponible durante el día.  Plasmar un horario donde se detallen las cosas que tienes planeado realizar durante tu día cotidiano, prever con anticipación las actividades que te demandaran más tiempo, para ir avanzándolas de a poco para que al momento de presentarlas logres cumplir las metas que tenías propuesto alcanzar. De esta manera evitarás  el estrés con tantas labores  que se te juntarán en un sólo día si cumples con tus responsabilidades. Si logras vencer esta costumbre ya no tendrás porque preocuparte,  simplemente te sentirás relajado  porque desde el principio organizaste bien el tiempo disponible y limitado con el que cuentas.

Recuerda, tiempo hay para todo, solo es cuestión poner de tu parte y dar el primer paso del gran cambio que quieres lograr con tu persona, además que si logras eliminar de tu vida este mal hábito;  jamás volverás a frustrarte porque las cosas te van mal y no resultan como tu esperabas, pues organizar mejor tu horario hará de ti una persona sin preocupaciones y temores, al contrario sentirás que los días se pasaron lentos y te dio tiempo de cumplir y porque no, superar tus objetivos planificados.

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